viernes, 28 de mayo de 2021

Clase 4 - 2021. Las variedades del lenguaje

Los hablantes de una misma lengua presentamos características peculiares en nuestra forma de hablarla. Además, las situaciones diferentes hacen que vayamos variando nuestras elecciones lingüísticas. Por eso, cuando hablamos de variedades de lenguaje, tenemos que distinguir dos tipos: las variedades de lecto y las de registro.



Los lectos se relacionan con lo que el sujeto es, con sus características.

Los registros se relacionan con lo que el sujeto hace, en qué situación de comunicación se encuentra, cuál es su esfera de actividad.


Los lectos son:

DIALECTO: depende del lugar de nacimiento o crianza.
Son ejemplos de diferencias dialectales ciertos vocablos (por ejemplo, “pava” en Uruguay se dice “caldera”), ciertos rasgos de pronunciación o de entonación.


SOCIOLECTO: depende del nivel sociocultural  
En este caso, puede haber un sociolecto más rico si se ha tenido más oportunidades de acceder a la educación, aunque sea autodidacta, o a trabajos que conectan con un vocabulario más extenso.


CRONOLECTO: depende de la edad o generación.
Son ejemplos de cronolectos diferentes expresiones como “arrastrar el ala”, “la previa”, “¡qué plato!”, “ah re”.

Cada persona, según su lugar de crianza, su nivel sociocultural y su edad, tiene una manera particular de utilizar la lengua. Piensen ejemplos de cada uno de los lectos para poner en común en nuestra próxima reunión.


Los registros, por su parte, pueden ser:

 ORAL / ESCRITO
                                     
 FORMAL / INFORMAL     
                                 
 PROFESIONAL O TÉCNICO / GENERAL

Dentro del  registro profesional o técnico, podemos encontrar el de diferentes profesiones, por ejemplo: registro jurídico, policial, científico (y el de distintas ciencias, si queremos especificar), literario, periodístico. 

Vamos cambiando de registro en relación con quiénes son los destinatarios de nuestro mensaje, cuál es el género que estamos abordando, en qué contexto o esfera se produce la comunicación.

Si escribimos géneros literarios (cuento, novela, poema, etc.), nuestro registro deberá ser literario. El registro literario es, entonces, aquel que ponemos en juego especialmente al producir textos en los cuales cobra importancia la función poética del lenguaje. Uno de los rasgos característicos del registro literario es el uso de las figuras retóricas; entre ellas, nos detendremos en la metáfora.      

Dice la Real Academia Española que una métafora es "la traslación del sentido recto de una voz a otro figurado, en virtud de una comparación tácita". Estudiada en la antigüedad como un recurso estético, hoy está incorporada a nuestra vida no solo en la literatura, sino también en nuestros dichos populares (“No todo lo que brilla es oro”) y expresiones cotidianas (por ejemplo, si decimos algún día de invierno que “el aula es una heladera”). De este modo, la metáfora nos permite referirnos a un elemento (el término real) nombrando otro (el término imaginario) con el que guarda semejanza. Esa semejanza es el  fundamento de la metáfora. 

En el siguiente poema de Amado Nervo, “En paz”, podremos encontrar ejemplos de metáforas de fácil interpretación. Léanlo y traten de ubicar esas metáforas.
 
En paz

Muy cerca de mi ocaso, yo te bendigo, vida,
porque nunca me diste ni esperanza fallida,
ni trabajos injustos, ni pena inmerecida;

porque veo al final de mi rudo camino
que yo fui el arquitecto de mi propio destino;
que si extraje la miel o la hiel de las cosas,
fue porque en ellas puse hiel o mieles sabrosas:
cuando planté rosales, coseché siempre rosas.

Cierto, a mis lozanías va a seguir el invierno:
¡mas tú no me dijiste que mayo fuese eterno!
Hallé sin duda largas las noches de mis penas;
mas no me prometiste tú sólo noches buenas;
y en cambio tuve algunas santamente serenas...

Amé, fui amado, el sol acarició mi faz.
¡Vida, nada me debes! ¡Vida, estamos en paz!

La clase que viene retomaremos este tema para analizar las metáforas del poema entre todos y todas.

Síntesis de la clase 3 en Zoom

 

La semana pasada, en nuestra reunión Zoom, analizamos el texto en el que debían reconocer recursos cohesivos. Aquí les copio lo que estuvimos conversando en clase: 

   Una mujer visita a una vieja hechicera para que la ayude a vengarse de su marido. La bruja le advierte que, para que el hechizo surta efecto, se debe completar un muñeco de cera con una prenda o una parte del hombreLa mujer se va de la casa de la anciana preguntándose qué será mejor conseguir para realizar el ritualFinalmente, vuelve allí y le entrega a la hechicera un mechón de cabellos que encontró enredados en el peine de su esposoLa bruja es cara; la mujer, pobre. Como no puede pagar mucho, no pretende entregar a su pareja a la impotencia o a la muerte, pero el dinero le alcanza para dejarlo calvo.


Resaltado en amarillo: conectores

Rojo: referencias anafóricas

Lila: referencias catafóricas

Verde: repeticiones de palabras o construcciones, o de palabras de igual base.

Azul: sustituciones.

Resaltado en verde: determinación de sintagma indeterminado.

 

Iremos ahora oración por oración, para que puedan apreciar entre qué elementos se establecen las relaciones cohesivas.

 

Oración 1:

Una mujer visita a una vieja hechicera para que la ayude a vengarse de su marido.

 

Aquí vemos un conector de finalidad “para que”, y dos referencias endofóricas anafóricas: “la” y “su”, que se vinculan con “mujer”.

 

Oración 2

La bruja le advierte que, para que el hechizo surta efecto, se debe completar un muñeco de cera con una prenda o una parte del hombre.

 

Al continuar leyendo, vemos que aparece la expresión “la bruja”, que determina esa primera aparición indeterminada “una vieja hechicera”. Es decir, es una determinación de sintagma indeterminado, porque ya es la segunda vez que se nombra a ese personaje.

Además, hay sustitución de “hechicera” por “bruja”, es decir, por un sinónimo.

El “le” es una referencia anafórica a la “mujer” que se mencionó en la oración anterior.

Vuelve a utilizarse el conector “para que”.

“Hechizo” es repetición de la misma base de la palabra “hechicera”.

“O” es un conector disyuntivo.

El “hombre” es una sustitución de “marido”, por relación hiperónimo/hipónimo.


Oración 3

La mujer se va de la casa de la anciana preguntándose qué será mejor conseguir para realizar el ritual.

 

“La mujer” es determinación del sintagma indeterminado “una mujer”, mencionado al principio del texto. Además, es repetición de la palabra “mujer”.

“Anciana” se vincula por sustitución con “vieja”; son sinónimos.

“Ritual” aparece sustituyendo a “hechizo”, en una relación hiperónimo/hipónimo.

 

Oración 4

Finalmente, vuelve allí y le entrega a la hechicera un mechón de cabellos que encontró enredados en el peine de su esposo.

 

“Finalmente” es, en este caso, un conector temporal.

“Allí” es una referencia anafórica a “la casa de la anciana”.

Encontramos luego el conector aditivo “y”.

“Le” es una referencia catafórica a “la hechicera”, expresión que aparece después en la misma oración.

“Hechicera” es repetición de palabra.

“Que” es una referencia anafórica a “cabellos”; se trata de un pronombre relativo, que se vincula con el sustantivo que lo antecede.

“Su” es una referencia anafórica a “mujer” (es decir: “su esposo” significa “el esposo de la mujer”).

“Esposo” es una sustitución por sinonimia de “marido”. También podríamos verlo como un hipónimo de “hombre”, que sería su hiperónimo.

 

Oración 5

La bruja es cara; la mujer, pobre.

 

“La bruja” y “la mujer” son dos repeticiones de construcciones ya mencionadas en el texto.

Aquí, además, hay una elipsis. La coma marca la elipsis verbal: “la mujer, pobre” (falta el verbo “es”).

 

Oración 6

Como no puede pagar mucho, no pretende entregar a su pareja a la impotencia o a la muerte, pero el dinero le alcanza para dejarlo calvo.

 

Aparece al principio de la oración el conector causal “como”.

“Su” es referencia anafórica a “la mujer”.

“Pareja” es hiperónimo de “esposo” y de “marido”.

“O”, nuevamente, es un conector disyuntivo.

“Le” es referencia anafórica a “la mujer”.

El pronombre “lo”, que aparece adherido al verbo en “dejarlo”, es una referencia anafórica a “esposo” y “marido”. 

 

 

 

 

 

viernes, 21 de mayo de 2021

Ejercicio de reformulación

 Reescribir el siguiente párrafo, de modo que resulte coherente y cohesivo. Identificar tres de los  recursos de cohesión que utilicen.

   

La Bella y la Bestia 

   La versión más conocida de esta historia cuenta cómo la Bella, la menor de cuatro hermanas, se convirtió en la favorita de su padre a causa de su bondad desinteresada. Cuando pide a su padre solo una rosa blanca, en vez de los regalos más costosos pedidos por las otras hermanas, ella solo da cuenta de su sincero sentimiento íntimo. No sabe que está a punto de poner en peligro la vida de su padre y sus relaciones ideales con él. Porque él roba la rosa blanca en el jardín encantado de la Bestia. La Bestia se excita llena de cólera por el robo de la rosa y exige al padre que vuelva dentro de tres meses, para imponerle el castigo, posiblemente la muerte. La Bella insiste en sufrir ella el castigo de su padre y se dirige, al cabo de tres meses, al castillo encantado. Allí le destinan una hermosa habitación donde no tiene preocupaciones ni tiene nada que temer salvo las ocasionales visitas de la Bestia que una y otra vez le pregunta si alguna vez se casarán. Ella siempre rehúsa. Entonces, al ver en un espejo la imagen de su padre postrado por la enfermedad, ella ruega a la Bestia que le permita regresar para cuidar a su padre prometiendo volver al castillo encantado al cabo de una semana. La Bestia le dice que él se moriría si ella lo abandonara, pero que puede ausentarse por una semana y después volver al castillo.

(Texto adaptado de: "Los mitos antiguos y el hombre moderno" de Joseph Henderson, cap. 2 de: Jung, C. y otros, El hombre y sus símbolos).


Para resolver el ejercicio, puede resultarles útil, además de nuestras clases sobre cohesión, la lectura del texto de Claudia Toledo:


Toledo, Claudia (2004). El escritor atiende a la cohesión. En: I.Klein (coord..). El taller del escritor universitario (pp.42 a 50). Buenos Aires: Oficina de Publicaciones del Ciclo básico común, UBA. Recuperado de:


viernes, 14 de mayo de 2021

Clase 2 - 2021. La coherencia y la cohesión

En nuestra reunión Zoom de la semana pasada, reflexionamos sobre cuatro textos breves, para ir definiendo distintos aspectos de la coherencia textual. Sintéticamente, esto fue lo que conversamos sobre cada texto:


1-Hoy hacía tanto calor que tuve que encender el ventilador. No obstante, los medicamentos a veces producen enfermedades en lugar de curarlas. Por estos motivos Juan decidió que este año no irá de vacaciones a Brasil.

El texto 1 no parece ser muy coherente. ¿Cuál es su tema? No podemos definirlo; habla de tres cosas diferentes, aparentemente sin ninguna conexión: del clima, de las medicinas y del viaje a Brasil de Juan. Este texto, entonces, carece de coherencia temática, porque no tiene unidad de tema ni una progresión de la información sobre ese tema. No tiene sentido evaluar los otros modos de coherencia, porque falta saber algo esencial: de qué trata. 

2-Para hacer la torta de galletitas, primero tome avena y únala con chocolate caliente; agregue arsénico. Luego abra los paquetes de galletitas y unte estas con la pasta. Por último, haga torres con las galletitas y colóquelas en una fuente chata, dando al conjunto  forma de torta. Disfrute con sus amigos de esta rica torta acompañándola con exquisito té.

El texto 2, en cambio, sí tiene coherencia temática; al leerlo sabemos que su tema es la preparación de una torta. Sin embargo, hay un par de aspectos de este texto que hacen que su grado de coherencia disminuya:

-En primer lugar, aparece el “arsénico”, que es un veneno. ¿Es lógico que este elemento se incluya en una receta de cocina? No, salvo que se tratara de un texto humorístico, por ejemplo, o si fuera una receta que le pasa un asesino a otro, como algunos de ustedes indicaron. Pero si se trata de una receta común, que podemos encontrar en cualquier libro de cocina, en este texto hay un elemento que no guarda una relación lógica con el referente, es decir, con aquello a lo que el texto se refiere.

-En segundo lugar, esta receta no responde exactamente al formato global o superestructura del género receta. Las recetas siempre se presentan organizadas en partes bien diferenciadas: ingredientes con sus cantidades, pasos para la preparación, cocción. En este caso, vemos que los ingredientes no se enumeran al principio, y tampoco se determina la cantidad necesaria de cada uno de ellos. Podemos decir entonces que esta receta carece de coherencia sociocultural o consistencia en género.

3-Muerte de un viajante de Arthur Miller es una de esas obras que rápidamente ganó la adhesión de todos los públicos en infinidad de países. Son raros los espectadores de teatro que no la conozcan. Efectivamente, la obra de Miller se ha transformado en un clásico del siglo XX; Willy Loman, su protagonista, es uno de los antihéroes más conocidos del teatro. ¿Y en qué radica su vigencia? En la enorme vitalidad de un texto que, aunque estrenado a finales de los años ’40, posee una teatralidad poderosa. Se trata de la historia de un tipo que aspira a una vida mejor, pero que sueña con un mundo que ya fue; que espera que su hijo sea un triunfador, pero que fracasa inexorablemente, producto de su propia ilusión. Muerte de un viajante es la narración del fracaso de las ilusiones, de todos esos castillos de aire que, confrontados con la realidad, se desvanecen.

El texto 3 nos parece, apenas lo leemos, mucho más coherente que los anteriores: tiene coherencia temática, no hay elementos ilógicos, se trata de una reseña y cumple con los rasgos de este género. Sin embargo, vemos que aparecen un par de expresiones que no nos suenan bien: en un texto que utiliza un registro formal, desentona la palabra “tipo”, como así también la frase “ya fue”, que son bastante informales. Es decir, este texto tiene un problema con su coherencia situacional o consistencia en registro. 

4- Es necesario reconocer que cuando el tango comenzó a decaer, en la década del 60, quienes continuaron con el tango fueron los bailarines profesionales. Los bailarines profesionales tuvieron la virtud de enseñar el tango a los pocos que todavía querían asomarse al misterioso mundo de la intimidad del tango. Los bailarines profesionales no pudieron transmitir el sentimiento que se baila, el sentimiento que bailaron nuestros padres y abuelos. Nuestros padres y abuelos sabían que en el tango, como en el amor, no hay dos cuerpos, ni hay un cuerpo que mande, sino que el dos se disuelve en una unidad rítmica y sensible. Hoy, y ya desde hace unos años, parece que el tango está en pleno proceso de recuperación.

Por último, en el texto 4 se repiten mucho las mismas expresiones: “tango”, “bailarines profesionales”, entre otras. ¿Podríamos reemplazarlas en alguna de sus apariciones? Sí, claro, y lograríamos hacer más legible este texto; por ejemplo, al tango podríamos llamarlo “danza”. Tampoco hay mucha conexión entre las distintas oraciones. En fin, este texto no está bien entramado, se torna repetitivo y molesto para su lectura. Le falta coherencia local o cohesión. 


Hoy continuaremos con el tema de la coherencia textual, prestando especial atención a este último aspecto, el de la cohesión.

COHERENCIA LOCAL O COHESIÓN

La coherencia local o cohesión consiste en las relaciones semánticas o de significado entre los elementos de un texto. Estas relaciones se expresan mediante recursos gramaticales y léxicos que establecen vínculos entre las cláusulas que forman el texto. 

Dicho de otra manera, las relaciones cohesivas conectan diferentes partes del texto; por ejemplo, se pueden conectar una palabra con su sinónimo, o un sustantivo con un pronombre que lo reemplaza, o dos frases mediante un conector. Así se va formando como un tejido, que es el texto. Veamos los procedimientos que podemos usar para relacionar las partes del texto, para ir armando ese tejido.

RECURSOS GRAMATICALES DE COHESIÓN

-Referencia : son siempre pronombres personales, ya sea que funcionen como sujeto (yo, tú, él, etc.), como objeto (me, te, lo, le, nos, etc.) o como término de una preposición (mí, ti, etc.); demostrativos (este, ese, aquel, etc.); posesivos (mi, tu, su, nuestro, etc.); relativos (que, quien, cuyo, el cual, donde, etc.); y algunos adverbios de lugar y de tiempo (allí, ahí, entonces).

Referencias exofóricas:   Te espero mañana acá.   
Son referencias que no participan de relaciones cohesivas, porque para interpretarlas debo conocer la situación de comunicación en la que se dio el mensaje; no se explican en el texto. Es decir que, aunque son referencias, no son procedimientos de cohesión. No puedo saber qué día es “mañana”, por ejemplo, si no conozco la situación en la que el texto fue expresado.

En cambio, existen referencias que ayudan a la cohesión, ya que se relacionan con alguna palabra o frase del texto. Son las referencias endofóricas o correferencias.

Veamos el siguiente texto:
Juan le dijo a su hermana que la esperaría frente a la puerta del cine Arteplex. Allí irían a ver una película de cuyo género ella era fanática; él, no. No obstante, tenía ganas de acompañarla. Además, la película había sido tan premiada que casi era una obligación verla. Se trataba de un documental sobre la historia argentina.


Analicemos algunos ejemplos de referencias:

Juan le dijo a su hermana que la esperaría frente a la puerta del cine Arteplex. Allí irían a ver una película de cuyo género ella era fanática; él, no.               

Lereferencia endofórica catafórica   (se refiere a “hermana”, es decir, a una palabra que se menciona después).

Sureferencia endofórica anafórica (se refiere a “Juan”, es decir, a una palabra que ya fue mencionada con anterioridad; “su” significa “de Juan”). Todas las palabras destacadas con rojo son referencias endofóricas anafóricas.

-Elipsis u omisión de palabra o frase

En el texto anterior: “élno” significa “él no era fanático”.  Es decir, estamos omitiendo palabras porque el lector del texto puede reponerlas, pues ya fueron mencionadas.

-Conexión (uso de conectores y de marcadores textuales)
Los  conectores son palabras que vinculan partes del texto con algún matiz de sentido: “y”, adición; “pero”, oposición; etc. Los marcadores suelen utilizarse como organizadores del discurso (“en primer lugar”, “para terminar”, etc.) o para explicitar una operación discursiva (“por ejemplo” explicita la operación de ejemplificar; “es decir”, la operación de reformular; etc.).

Continuemos leyendo el texto:

No obstante, tenía ganas de acompañarla. Además la película había sido tan premiada que casi era una obligación verla. Se trataba de un documental sobre la historia argentina.

Encontramos aquí dos conectores: “no obstante” y “además”.

-En el ejemplo que sigue, podemos ver que la primera vez que se nombra algo en un texto, aparece acompañado de un adjetivo indeterminado o indefinido “un/una/s”. En cambio, cuando vuelve a mencionarse, aparece antecedido por el artículo determinado “el/la/los/las”. Algunos autores denominan este recurso determinación de sintagma indeterminado.

Allí irían a ver una película (…) Además la película había sido (…)


RECURSOS LÉXICOS DE COHESIÓN

-Repetición de palabras o de palabras derivadas, o de construcciones.

En el ejemplo anterior tomado del texto, se repite la palabra “película”. A veces es necesario en un escrito repetir las mismas palabras (para enfatizar un concepto, para no oscurecer el texto, porque se trata de un vocablo técnico que es difícil de sustituir).

-Sustitución:
 En el final del texto, se menciona nuevamente la película, pero para no repetir el término se lo sustituye por “documental”, que es un tipo de película, es decir, un hipónimo.
Para sustituir palabras en un texto y así evitar su repetición pueden usarse:

-sinónimos o palabras de significado equivalente (lindo-bello)
-antónimos (rico-pobre)
-hipónimos/ hiperónimos (clavel/ flor)
-metáforas (“vi piedra en su mirada” en lugar de “noté que me miraba con una actitud distante”)
-metonimias (relación causa/efecto; continente/contenido) y sinécdoques (relación parte/todo; material/objeto): “tengo un Dalí” (por un cuadro de Dalí), “cien guardapolvos blancos entran en la escuela” (por cien alumnos).
-perífrasis o circunloquio (rey de la selva por león)
-palabras generales o sustantivos genéricos o proformas léxicas (evento, cosa, hecho, asunto, etc.)

-Campo semántico o colocación: este recurso actúa por contigüidad. En todo texto existe una red de expresiones relacionadas con el mismo campo semántico, que ayudan a darle unidad. En este caso, aparecen palabras vinculadas con el universo del cine: cine, Arteplex, película, género, documental.

Si necesitan profundizar en este tema, lean el texto de Claudia Toledo sobre la propiedad de cohesión. Lo encontrarán en:

Toledo, Claudia (2004). El escritor atiende a la cohesión. En: I.Klein (coord..). El taller del escritor universitario (pp.42 a 50). Buenos Aires: Oficina de Publicaciones del Ciclo básico común, UBA. Recuperado de:


Ejercicio de reconocimiento de recursos cohesivos

 Busquen en el siguiente texto ejemplos de los procedimientos cohesivos vistos:


   Una mujer visita a una vieja hechicera para que la ayude a vengarse de su marido. La bruja le advierte que, para que el hechizo surta efecto, se debe completar un muñeco de cera con una prenda o una parte del hombre. La mujer se va de la casa de la anciana preguntándose qué será mejor conseguir para realizar el ritual. Finalmente, vuelve allí y le entrega a la hechicera un mechón de cabellos que encontró enredados en el peine de su esposo. La bruja es cara; la mujer, pobre. Como no puede pagar mucho, no pretende entregar a su pareja a la impotencia o a la muerte, pero el dinero le alcanza para dejarlo calvo.

Tomen nota de los recursos que vayan encontrando. La clase próxima los pondremos en común en nuestra reunión en Zoom.

jueves, 6 de mayo de 2021

Presentación del blog 2021

 ¡Hola, estudiantes!


Ante todo, me presento. Soy la profesora de Taller de Lectura, Escritura y Oralidad I, Graciela Progano. Les doy la bienvenida a este blog que nos será de gran utilidad para la cursada del taller. 

Aquí encontrarán clases, materiales y tareas que los ayudarán a comprender y ejercitar los contenidos de la materia. Aquí también subiremos los trabajos prácticos que tendrán que hacer en el momento de ser evaluados. 

Verán que la etiqueta “Bibliografía” los llevará a las lecturas obligatorias de las tres unidades en las que se divide el programa, con sus enlaces correspondientes. Yo les avisaré qué textos tienen que consultar para cada clase.

Un taller es un tipo especial de materia, más práctica que teórica. ¿Qué se hace en un taller? Se trabaja y, mientras se trabaja, se aprende. Así, los conocimientos los irán adquiriendo en la medida en que vayan cumpliendo con las tareas y aclarando las dudas que surjan en ese trabajo paulatino. El objetivo principal del taller es facilitarles estrategias que los ayuden a comprender e interpretar textos, y a encontrar formas personales de expresión escrita. Seguramente con el esfuerzo de todos lograremos alcanzar este objetivo.

Clase 1 - 2021. El texto y su propiedad de coherencia

 Cuando hablamos de “texto” estamos hablando de una serie de elementos que se entrecruzan; piensen que en latín, la palabra textum significa “tejido”. Por ejemplo, una fotografía es un texto, porque en ella el sentido surge de un conjunto de elementos que se combinan (distintos objetos que aparecen en distintos planos, los colores, el ángulo…). El todo surge de un entretejido de elementos. Lo mismo sucede en una película, a cuya interpretación llegamos gracias a la complementación de música, diálogos, iluminación, movimientos de cámara, etc. Y tanto la fotografía como la película son expresiones que se dan en ciertas circunstancias y que nos comunican algo; podemos construir sentido a partir de ellas.


Si nos referimos a un texto verbal, veremos que sucede lo mismo. Un texto no es simplemente una secuencia de oraciones bien construidas, gramaticalmente correctas y relacionadas entre sí. Esa unidad gramatical es una unidad de lenguaje en uso, es decir, usamos el texto para comunicar en una situación determinada; su función es comunicativa y social. Por último, diremos que el texto tiene una propiedad fundamental: la coherencia, que permite que sea comprendido e interpretado.

No podemos hablar de textos absolutamente coherentes o incoherentes, sino de grados de coherencia. Esta propiedad es un fenómeno complejo, que abarca una serie de relaciones gramaticales y contextuales que hacen posible la comprensión del texto. Estos diferentes aspectos de la coherencia son los siguientes:

·   -Coherencia temática: se refiere a la unidad de tema que debe tener el texto. Cuando leemos, debemos poder descubrir de qué habla el texto, cuál es su macroestructura o significado global, su tema. Además, en el texto ese tema debe ir progresando.

·    -Relación lógica de todo elemento del texto con su referente: todo texto se refiere a una materia o porción de la realidad, y todos sus elementos deben estar lógicamente conectados con esa materia de la que el texto habla.

·   -Coherencia sociocultural o consistencia en género: todo texto debe respetar  el formato global o superestructura del género discursivo al que pertenece. Así, si se trata de una monografía, respetará el formato de las monografías; si es una crónica, el de las crónicas; etc. 

·    -Coherencia situacional o consistencia en registro: el texto debe adecuar su estilo y elecciones lingüísticas a la situación de comunicación en la que se encuadra. Si la situación exige un lenguaje formal, no será coherente utilizar vocablos de uso informal, por ejemplo.

·    -Coherencia local o cohesión: en todo texto deben establecerse relaciones semánticas o de significado entre los elementos que lo forman. Estas relaciones se expresan mediante recursos léxicos y gramaticales que conectan esos elementos. La cohesión actúa en un nivel microestructural, es decir, materializa los vínculos entre las pequeñas partes que forman el texto y que lo van tejiendo. Por ejemplo, una palabra utilizada en un texto puede relacionarse con un sinónimo que se emplea luego para no repetir el vocablo; o dos frases pueden aparecer enlazadas por un conector.

Aunque algunos autores presentan la coherencia y la cohesión como dos propiedades diferentes, una que actúa en un nivel más profundo y otra en un nivel más superficial, es preferible pensar la coherencia como una noción amplia, que incluye las relaciones de cohesión, además de otros aspectos. Así lo consideran autores como Roselló Verdeguer, Salvio Menéndez, Calsamiglia Blancafort y Tusón Vals, Marro y Dellamea.

Fíjense en los siguientes textos y reflexionen sobre ellos y su grado de coherencia: 

1-Hoy hacía tanto calor que tuve que encender el ventilador. No obstante, los medicamentos a veces producen enfermedades en lugar de curarlas. Por estos motivos Juan decidió que este año no irá de vacaciones a Brasil.[1]

2-Para hacer la torta de galletitas, primero tome avena y únala con chocolate caliente; agregue arsénico. Luego abra los paquetes de galletitas y unte estas con la pasta. Por último, haga torres con las galletitas y colóquelas en una fuente chata, dando al conjunto  forma de torta. Disfrute con sus amigos de esta rica torta acompañándola con exquisito té.[2]

3-Muerte de un viajante de Arthur Miller es una de esas obras que rápidamente ganó la adhesión de todos los públicos en infinidad de países. Son raros los espectadores de teatro que no la conozcan. Efectivamente, la obra de Miller se ha transformado en un clásico del siglo XX; Willy Loman, su protagonista, es uno de los antihéroes más conocidos del teatro. ¿Y en qué radica su vigencia? En la enorme vitalidad de un texto que, aunque estrenado a finales de los años ’40, posee una teatralidad poderosa. Se trata de la historia de un tipo que aspira a una vida mejor, pero que sueña con un mundo que ya fue; que espera que su hijo sea un triunfador, pero que fracasa inexorablemente, producto de su propia ilusión. Muerte de un viajante es la narración del fracaso de las ilusiones, de todos esos castillos de aire que, confrontados con la realidad, se desvanecen.

4- Es necesario reconocer que cuando el tango comenzó a decaer, en la década del 60, quienes continuaron con el tango fueron los bailarines profesionales. Los bailarines profesionales tuvieron la virtud de enseñar el tango a los pocos que todavía querían asomarse al misterioso mundo de la intimidad del tango. Los bailarines profesionales no pudieron transmitir el sentimiento que se baila, el sentimiento que bailaron nuestros padres y abuelos. Nuestros padres y abuelos sabían que en el tango, como en el amor, no hay dos cuerpos, ni hay un cuerpo que mande, sino que el dos se disuelve en una unidad rítmica y sensible. Hoy, y ya desde hace unos años, parece que el tango está en pleno proceso de recuperación.




[1] Ejemplo extraído de Marro y Dellamea (1993). “El texto como unidad superior”. En Producción de textos (pp. 322-337). Buenos Aires: Fundación Hernandarias.

[2] Ejemplo adaptado de Marro y Dellamea, op.cit.