viernes, 30 de octubre de 2020

Clase 22. Propuesta de lectura e intercambio oral

 Lean los siguientes textos:

- "El hambre (1536)" de Manuel Mujica Láinez

https://lecturia.org/cuentos-y-relatos/manuel-mujica-lainez-el-hambre-1536/2682/


-Los capítulos 7, 8 y 9 del libro Derrotero y viaje a España y las Indias de Ulrico Schmidl

https://www.biblioteca.org.ar/libros/1102.pdf


Luego reflexionen sobre las cuestiones planteadas a continuación:

1- ¿Qué hecho histórico se narra en el cuento "El hambre (1536)"?

2- ¿Qué datos de la crónica de Schmidl son tomados en el cuento? 

3- ¿Qué modifica o agrega el cuento de Mujica Láinez a la narración histórica de los hechos? ¿En qué creen ustedes que enriquece o empobrece este relato literario a la crónica de los acontecimientos históricos?

4- Piensen algún ejemplo de obra artística (literaria, televisiva, cinematográfica) que se haya basado en hechos históricos. ¿Qué pudo sumar o que le quitó esa obra al relato histórico? ¿Qué les aportó a ustedes personalmente?


Haremos un intercambio oral sobre este tema en nuestra próxima clase.

viernes, 23 de octubre de 2020

Clase 21. La crónica

 CRÓNICA

-Es un discurso narrativo, el relato de un acontecimiento.

-La crónica periodística relata en forma pormenorizada y secuencial acontecimientos de interés colectivo y de actualidad.

-En su desarrollo, responde a las preguntas: qué, quién, cómo, cuándo, dónde, por qué. Se detiene sobre todo en el cómo.

 

ESTILO

-Como está destinada a un público general, su lenguaje es sencillo, claro, comprensible.

 

 ORGANIZACIÓN TEMPORAL

 

Existen dos modos de organización:

 

a) Correspondencia entre el orden de la historia y el orden del relato.

 

 Este modo de organización da la impresión de que el relato refleja la historia tal cual fue. Efecto de objetividad.

 

b) Anacronía entre ambos órdenes.

 

En este caso puede haber “vuelta atrás” (el cronista se retrotrae a datos anteriores) o formulación de conjeturas, yendo hacia adelante.

 

Tiempos verbales de la crónica


-Tiempo cero: Pretérito Perf. Simple (o Presente histórico)

-Para ir hacia atrás: Pret. Pluscuamp.

-Para ir hacia adelante: Condicional

-Para comentarios del cronista: Presente de la enunciación.

 

Segmentos presentes en la crónica


-Segmentos narrativos:

 

Tienen a su cargo el relato de los acontecimientos, con el empleo de los tiempos verbales correspondientes.

 

 

-Segmentos descriptivos:

 

·     Implican una pausa en la narración de los hechos. El cronista se detiene sobre objetos y seres.

·     Tienen un efecto de realidad, dan al lector la ilusión de “haber estado allí”.

 

-Segmentos comentativos:

 

·     Los comentarios del cronista implican una ruptura en el relato. Se abandona el esquema verbal de la narración y se adopta el presente de la enunciación.

·     Aquí pueden hacerse visibles las huellas del emisor.

 

-Segmentos escenificados:

 

·     Es poco frecuente que se transcriba un diálogo (entre cronista y testigos, por ejemplo).

·     En general, las palabras de los otros se refieren en D.D. o en D.I., o como islote textual (integradas en negrita en el hilo del relato). Se deben mencionar las fuentes de información, si es factible.

 

TIPOS DE CRÓNICAS


Distinguimos varios tipos de crónicas:

·     Crónica informativa

·     Crónica opinativa

·     Crónica interpretativa

 

Crónica informativa

·     Su intención es informar acerca del suceso, ampliando el hecho noticioso.

·     No incluye juicios de valor; da apariencia de objetividad.

·     Se refiere a un hecho real, de actualidad, que relata en orden cronológico.

 

Crónica opinativa

·     Su intención es informar y comentar. Narra e interpreta los sucesos. Se equilibran lo objetivo y lo subjetivo.

·     Puede haber anacronía, si el cronista considera que logrará un mejor resultado.

·     El cronista opinativo puede desarrollar un estilo literario propio.


Crónica interpretativa

·     Es un relato subjetivo, más que informativo.

·     El cronista toma la realidad como punto de referencia para interpretar los fenómenos sociales. Enjuicia los hechos que va narrando, pues quiere orientar al público mediante la interpretación de la realidad.

·     En este caso, el autor desarrolla un estilo literario propio.

 

Por su temática, las crónicas también pueden clasificarse, por ejemplo, en: deportivas, policiales, políticas, etc.


 Un tipo de crónica que puede ser de especial interés para ustedes, estudiantes de Geografía, es la crónica de viaje. En este caso, son muy importantes las impresiones y emociones del cronista que va tejiendo el relato. Habitualmente, en una crónica de este tipo la realidad aparece tal como la refleja la sensibilidad del que escribe.


Lean las siguientes crónicas, para ver algunos ejemplos:

-Una crónica periodística

"La protesta contra los femicidios se convirtió en un clamor nacional" por Brenda Struminger.

https://www.lanacion.com.ar/sociedad/la-protesta-contra-los-femicidios-se-convirtio-en-un-clamor-nacional-nid1948677/


-Una crónica de viaje

"El viaje en globo" de Jorge Luis Borges

https://borgestodoelanio.blogspot.com/2016/05/jorge-luis-borges-el-viaje-en-globo.html


Pueden buscar y consultar algunos artículos sobre crónica en las lecturas recomendadas de la unidad 3:

-Atorresi, Ana. "La crónica: la ilusión del despliegue del tiempo".

-Rioseco Perry, Virginia. "La crónica: la narración del espacio y el tiempo".


viernes, 16 de octubre de 2020

Clase 20. Los géneros biográficos

 Entre los géneros biográficos pueden distinguirse: la biografía propiamente dicha, la semblanza o perfil y la historia de vida. Aunque los tres tienen como tema la vida de la persona, cada uno presenta características específicas.

Veamos un ejemplo de cada uno de estos géneros y luego sus rasgos esenciales.


La biografía propiamente dicha

Ejemplo:

JUNG BÁSICO

Kesswil, 1875 – Küsnacht, 1961. Psiquiatra.

Pionero de la psicología profunda, Jung nació en una aldea suiza llamada Kesswil. Además de hablar y leer los principales idiomas europeos, leía lenguas antiguas, incluso el sánscrito. Jung estudió medicina en la Universidad de Basilea y al recibirse trabajó en el hospital psiquiátrico de Burdhölzi. Colaboró con Freud, a quien admiraba, pero finalmente terminó enfrentado por discrepancias intelectuales (…). Incorporó a su metodología nociones de antropología, alquimia, arte, mitología, religión y filosofía. Sus investigaciones sobre la actividad onírica fueron clave en la caracterización de su pensamiento, volcado en una prolífica obra.


Rasgos del género: 

·      Es la narración de los principales acontecimientos de la vida de una persona (nacimiento, estudios, trabajos, premios, muerte).

 

·      La narración sigue un orden cronológico (se evita la anacronía).

 

·      Se escribe en tercera persona.

 

·      Puede ser narrada en tiempo cero pasado o tiempo cero presente (presente histórico).

 

·      Evita los juicios de valor y las opiniones. Trata de ser objetiva.


 La semblanza o perfil

 Ejemplo:


No hay necesidad de presentar al público de habla española la figura de C.G.Jung (1875-1961); su nombre integra definitivamente el triunvirato de los grandes investigadores y renovadores de la psicología contemporánea, junto con Adler y Freud. Discípulo de este último, se alejó para ensanchar el estrecho racionalismo de su maestro en direcciones que han dado paso a las más avasalladoras corrientes de nuestro tiempo. Así, Jung se orientó a través de la psicología hacia el examen filosófico de las realidades espirituales. La crisis examinada en su obra es la del alma del hombre moderno, para quien los problemas psicológicos viven con urgencia desconocida en siglos anteriores. Creador de conceptos fundamentales, como el inconsciente colectivo, la oposición “ánima – ánimus”, los arquetipos, su finalidad fue siempre ayudar a los hombres y a las mujeres a conocerse a sí mismos.


Rasgos del género:

·         Es la descripción de un aspecto de la vida de la persona (por ejemplo, el perfil laboral, el perfil como investigador, el perfil como padre, el perfil como compañero). Aunque la secuencia dominante es la descriptiva, muchas veces se deben narrar hechos que contribuyan a esa descripción.

 

·      Se escribe en tercera persona. Podría admitir la primera, si quien redacta la semblanza conoce a la persona y se refiere a hechos que atravesaron juntos.

 

·      Puede escribirse en pasado o en presente.

 

·      Está cargada de juicios de valor, pues se trata de una descripción subjetiva.

 

La historia de vida

 

Ejemplo:

(…) Comenzamos en la primavera de 1957. Mi primera tarea consistió exclusivamente en plantear preguntas y anotar las respuestas de Jung. Pese a que al principio se mostró algo reservado y vacilante, pronto se puso a narrar, con creciente interés, sobre sí mismo, su evolución, sus sueños y sus pensamientos. (…) Los capítulos transmiten la atmósfera de su mundo espiritual y las vivencias de un hombre para quien el alma significaba la más auténtica realidad.

 


Medio año después de mi nacimiento (1875) mis padres se trasladaron de Kesswil (Cantón de Thurgau) junto al Lago de Constanza, a la parroquia del castillo de Laufen, más allá de la cascada del Rin.

Mis recuerdos se remontan aproximadamente a los dos o tres años. Recuerdo la casa del párroco, el jardín, los libros infantiles, la iglesia, el castillo, la cascada del Rin, el castillo de Worth y la finca de Messmer. Son islas de recuerdo que flotan en un mar indeterminado, aparentemente sin relación alguna. De aquí emerge un recuerdo, quizás el primero de mi vida y, por consiguiente, sólo una impresión bastante vaga: yazco en un cochecito a la sombra de un árbol. Es un bello y caluroso día de verano, de cielo azul. Los dorados rayos del sol juguetean a través de las hojas. La cubierta del cochecito es alzada. Despierto en medio de tanta belleza y siento un indescriptible bienestar.


Rasgos del género:

·      Es un género periodístico que solemos ver en algunas revistas.

 

·      Parte de una o más entrevistas que apuntan, mediante preguntas abiertas, a que la persona narre hechos de su vida, relacionados con cierta temática propuesta.

 

·      Para elaborarla, se borran las preguntas y se toman las respuestas que dio el entrevistado, en primera persona. Se hace una mínima edición (reordenamiento del material, supresión de latiguillos), pero se trata de conservar el estilo del entrevistado.

 

·      Incluye juicios de valor, pues el entrevistado narra su historia desde su subjetividad.

 

·   Puede incluir todo tipo de datos o informaciones personales, aunque no sean trascendentes.

 

·      Se agrega una introducción (en tercera o en primera persona) escrita por el entrevistador, para presentar la historia que se va a leer.

 

Sobre este tema pueden leer el siguiente texto, que es parte de la bibliografía de la unidad 3:

Camps, S., y Pazos, L. (1996). Géneros biográficos. En Así se hace periodismo. Manual práctico del periodista gráfico. Buenos Aires: Paidós. Recuperado de:

http://lenguaydiscurso3.blogspot.com/2015/04/asise-hace-periodismo-manual-practico.html
(pp.11-13)



 


Ejercitación del género biografía

 Lean la siguiente nota sobre el exbailarín chino Li Cunxin, que fue publicada en un periódico español en 2010. En ella subrayen los datos que podrían formar parte de una biografía propiamente dicha. Luego, con esa información y agregando todo lo que crean necesario (pueden inventar algunos datos, como premios que ganó, países que visitó, empresa que fundó, etc.) redacten una breve biografía propiamente dicha de Li Cunxin, en tiempo pasado, narrada en tercera persona y en orden cronológico. Extensión aproximada: 15 líneas.


ALMUERZO CON... LI CUNXIN

"Mi corazón sigue siendo el de un campesino pobre"

por Rocío García

 

Día ideal para un cocido. La nieve ha hecho su aparición por primera vez en el invierno madrileño y las temperaturas bajas invitan a una comida calórica. Y es que Li Cunxin tenía verdadero empeño en probar la más típica de las comidas de Madrid, en su primera visita a la ciudad, tras degustar hace ya años una "pallella" en Bilbao. El lugar es ruidoso y popular, pero este ex bailarín chino que, a sus 49 años, sigue conservando una apariencia más que juvenil, está encantado. Y la pasión que muestra al degustar los platos -repite sopa y jamón y pica de más algún garbanzo que otro- contrasta con la tranquilidad y dulzura con la que narra su conversión de "héroe" de la China de Mao a "traidor" cuando en los años ochenta decidió desertar a Estados Unidos. "Yo nunca me he considerado un traidor a mi país. Fue el Gobierno chino quien me obligó a alejarme de mi pueblo", cuenta Cunxin, un niño nacido pobre que, con 11 años, fue arrancado de su familia campesina de Qingdao y sometido a una despiadada disciplina para convertirle en uno de los mejores bailarines del mundo.

Li Cunxin cuenta esos años llenos de contrastes, terribles, por un lado, porque vivió alejado de sus padres y de sus seis hermanos – "lloraba todas las noches escondido bajo una manta que había tejido mi madre" –. Pero gloriosos, por otro, por sus éxitos en el baile, como relata en El último bailarín de Mao, cuya publicación en España (editorial Kailas) coincide con el estreno el próximo día 17 de la película del mismo título que ha dirigido Bruce Beresford. "El baile cambió mi destino. Salí de la pobreza y conseguí no solo una educación, sino también dinero para ayudar a mi familia".

Sin embargo, Cunxin, que dejó de bailar hace 10 años y vive hoy como empresario en Melbourne (Australia) con su mujer y sus tres hijos, sigue añorando la dignidad y generosidad de la comuna donde se crio. Un lugar donde no había agua corriente ni electricidad, donde las temperaturas alcanzaban en invierno los 15 grados bajo cero y se pasaba hambre. "De 1958 a 1961, cuando yo nací, murieron de hambre entre 35 y 37 millones de personas; por eso mis padres no aspiraban a nada más que a que sus hijos no murieran por falta de alimentos". Y por eso Cunxin confiesa abiertamente: "Mi corazón sigue siendo el de un campesino pobre".

Ya no guarda resentimiento hacia un Gobierno que lavó el cerebro a muchas generaciones. Cuando llegó a Estados Unidos, no solo lo sorprendieron los rascacielos, la prosperidad y la riqueza, también los árboles. "En mi comuna arrasaron con los bosques y con todas las zonas verdes" y, sobre todo, la libertad. "Me sentí muy defraudado por las mentiras que Mao y su régimen nos habían contado, fue en ese momento cuando me di cuenta de que mi corazón como artista se centraba en la danza y no en la política. Ese sentimiento me duró unos años, luego conseguí hacer las paces conmigo mismo".

 Li Cunxin no quiere ni postre ni café. Su hijo mayor, de 18 años, lo espera en la entrada. "Cuando me acuerdo de mi juventud me doy cuenta de la fuerza que hay que tener para no perder las esperanzas en circunstancias tan trágicas. El libro y la película ensalzan el coraje y el valor para perseguir los sueños. Ya me lo decía mi padre, que murió campesino: “Nunca olvides de dónde vienes, aunque hayas conseguido ser tan famoso en Occidente; de nada vale el éxito en el baile, en los negocios o la literatura si no eres una buena persona, un buen padre".

 

(Publicada en El País, el 01/12/2010)


viernes, 2 de octubre de 2020

Clase 19. La narración (continuación)

 En la clase pasada, estuvimos viendo las diferencias entre historia y relato, y cómo puede manejarse el tiempo cuando narramos.

Hoy vamos a tocar algunos temas relacionados con la voz que narra y la mirada desde la cual cuenta la historia.

 


Autor                                    Narrador

Es quien crea                       Es una construcción

los personajes y                   del autor.

las acciones.


La perspectiva

Es el ángulo visual y axiológico (moral, de actitud, de apreciación) desde el cual el narrador presenta los acontecimientos.

Cuando el narrador es un personaje de la historia, por ejemplo, puede suceder que desde su perspectiva, dada por el lugar donde se encuentra, solo acceda a cierta información. También es importante desde qué posición moral o ideológica cuenta la historia el narrador; obviamente, su subjetividad tendrá que ver con su mirada sobre los hechos.


Focalización

Es la restricción de información que presenta el narrador. Por supuesto, cuando el narrador es omnisciente (“que lo sabe todo”), no está focalizado: sabe lo que sienten y piensan los personajes, y hasta lo que les sucederá.


Persona del narrador

Existen tres tipos de narradores:

· Homodiegético (participa de la historia como testigo, en 1° persona)

 

· Autodiegético (participa de la historia como protagonista, en 1° persona)

 

· Heterodiegético (no participa del mundo narrado, utiliza la 3° persona). Puede o no ser omnisciente.


Otro aspecto que debemos tener en cuenta cuando leemos un texto narrativo son sus secuencias secundarias, especialmente la descriptiva.

Si hablamos de cuentos, las funciones de la descripción pueden ser diversas:

 

-Presentar el ambiente en el que se desarrollan los hechos.

-Caracterizar a los personajes.

-Crear clima para el desarrollo de la acción.

-Anticipar lo que va a suceder en el relato.

 

Observen, por ejemplo, qué sucede con las descripciones en el cuento siguiente:

 

A la deriva

de Horacio Quiroga

 

   El hombre pisó algo blancuzco, y en seguida sintió la mordedura en el pie. Saltó adelante, y al volverse con un juramento vio una yararacusú que, arrollada sobre sí misma, esperaba otro ataque.

   El hombre echó una veloz ojeada a su pie, donde dos gotitas de sangre engrosaban dificultosamente, y sacó el machete de la cintura. La víbora vio la amenaza, y hundió más la cabeza en el centro mismo de su espiral; pero el machete cayó de lomo, dislocándole las vértebras.

   El hombre se bajó hasta la mordedura, quitó las gotitas de sangre, y durante un instante contempló. Un dolor agudo nacía de los dos puntitos violetas, y comenzaba a invadir todo el pie. Apresuradamente se ligó el tobillo con su pañuelo y siguió por la picada hacia su rancho.

   El dolor en el pie aumentaba, con sensación de tirante abultamiento, y de pronto el hombre sintió dos o tres fulgurantes puntadas que, como relámpagos, habían irradiado desde la herida hasta la mitad de la pantorrilla. Movía la pierna con dificultad; una metálica sequedad de garganta, seguida de sed quemante, le arrancó un nuevo juramento.

   Llegó por fin al rancho y se echó de brazos sobre la rueda de un trapiche. Los dos puntitos violeta desaparecían ahora en la monstruosa hinchazón del pie entero. La piel parecía adelgazada y a punto de ceder, de tensa. Quiso llamar a su mujer, y la voz se quebró en un ronco arrastre de garganta reseca. La sed lo devoraba.

   -¡Dorotea! -alcanzó a lanzar en un estertor-. ¡Dame caña!

   Su mujer corrió con un vaso lleno, que el hombre sorbió en tres tragos. Pero no había sentido gusto alguno.

   -¡Te pedí caña, no agua! -rugió de nuevo-. ¡Dame caña!

   -¡Pero es caña, Paulino! -protestó la mujer, espantada.

   -¡No, me diste agua! ¡Quiero caña, te digo!

   La mujer corrió otra vez, volviendo con la damajuana. El hombre tragó uno tras otro dos vasos, pero no sintió nada en la garganta.

   -Bueno; esto se pone feo -murmuró entonces, mirando su pie lívido y ya con lustre gangrenoso. Sobre la honda ligadura del pañuelo, la carne desbordaba como una monstruosa morcilla.

   Los dolores fulgurantes se sucedían en continuos relampagueos y llegaban ahora a la ingle. La atroz sequedad de garganta que el aliento parecía caldear más, aumentaba a la par. Cuando pretendió incorporarse, un fulminante vómito lo mantuvo medio minuto con la frente apoyada en la rueda de palo.

   Pero el hombre no quería morir, y descendiendo hasta la costa subió a su canoa. Sentose en la popa y comenzó a palear hasta el centro del Paraná. Allí la corriente del río, que en las inmediaciones del Iguazú corre seis millas, lo llevaría antes de cinco horas a Tacurú-Pucú.

   El hombre, con sombría energía, pudo efectivamente llegar hasta el medio del río; pero allí sus manos dormidas dejaron caer la pala en la canoa, y tras un nuevo vómito -de sangre esta vez- dirigió una mirada al sol que ya trasponía el monte.

   La pierna entera, hasta medio muslo, era ya un bloque deforme y durísimo que reventaba la ropa. El hombre cortó la ligadura y abrió el pantalón con su cuchillo: el bajo vientre desbordó hinchado, con grandes manchas lívidas y terriblemente doloroso. El hombre pensó que no podría jamás llegar él solo a Tacurú-Pucú, y se decidió a pedir ayuda a su compadre Alves, aunque hacía mucho tiempo que estaban disgustados.

   La corriente del río se precipitaba ahora hacia la costa brasileña, y el hombre pudo fácilmente atracar. Se arrastró por la picada en cuesta arriba, pero a los veinte metros, exhausto, quedó tendido de pecho.

   -¡Alves! -gritó con cuanta fuerza pudo; y prestó oído en vano.

   -¡Compadre Alves! ¡No me niegue este favor! -clamó de nuevo, alzando la cabeza del suelo. En el silencio de la selva no se oyó un solo rumor. El hombre tuvo aún valor para llegar hasta su canoa, y la corriente, cogiéndola de nuevo, la llevó velozmente a la deriva.

   El Paraná corre allí en el fondo de una inmensa hoya, cuyas paredes, altas de cien metros, encajonan fúnebremente el río. Desde las orillas bordeadas de negros bloques de basalto, asciende el bosque, negro también. Adelante, a los costados, detrás, la eterna muralla lúgubre, en cuyo fondo el río arremolinado se precipita en incesantes borbollones de agua fangosa. El paisaje es agresivo, y reina en él un silencio de muerte. Al atardecer, sin embargo, su belleza sombría y calma cobra una majestad única.

   El sol había caído ya cuando el hombre, semitendido en el fondo de la canoa, tuvo un violento escalofrío. Y de pronto, con asombro, enderezó pesadamente la cabeza: se sentía mejor. La pierna le dolía apenas, la sed disminuía, y su pecho, libre ya, se abría en lenta inspiración.

   El veneno comenzaba a irse, no había duda. Se hallaba casi bien, y aunque no tenía fuerzas para mover la mano, contaba con la caída del rocío para reponerse del todo. Calculó que antes de tres horas estaría en Tacurú-Pucú.

   El bienestar avanzaba, y con él una somnolencia llena de recuerdos. No sentía ya nada ni en la pierna ni en el vientre. ¿Viviría aún su compadre Gaona en Tacurú-Pucú? Acaso viera también a su ex patrón mister Dougald, y al recibidor del obraje.

   ¿Llegaría pronto? El cielo, al poniente, se abría ahora en pantalla de oro, y el río se había coloreado también. Desde la costa paraguaya, ya entenebrecida, el monte dejaba caer sobre el río su frescura crepuscular, en penetrantes efluvios de azahar y miel silvestre. Una pareja de guacamayos cruzó muy alto y en silencio hacia el Paraguay.

   Allá abajo, sobre el río de oro, la canoa derivaba velozmente, girando a ratos sobre sí misma ante el borbollón de un remolino. El hombre que iba en ella se sentía cada vez mejor, y pensaba entretanto en el tiempo justo que había pasado sin ver a su ex patrón Dougald. ¿Tres años? Tal vez no, no tanto. ¿Dos años y nueve meses? Acaso. ¿Ocho meses y medio? Eso sí, seguramente.

   De pronto sintió que estaba helado hasta el pecho.

  ¿Qué sería? Y la respiración...

   Al recibidor de maderas de mister Dougald, Lorenzo Cubilla, lo había conocido en Puerto Esperanza un viernes santo... ¿Viernes? Sí, o jueves...

   El hombre estiró lentamente los dedos de la mano.

   -Un jueves...

   Y cesó de respirar.

 

Hay ciertas descripciones, las resaltadas en amarillo, que apuntan a mostrar la evolución de la herida y del estado del personaje.

Las descripciones resaltadas en celeste no solo presentan el ambiente en el que están sucediendo los hechos, sino que además crean un cierto clima y hasta anticipan lo que le va a pasar al protagonista.